Intervención militar en Venezuela sería un error colosal

image01
Presidente Nicolás Maduro.

Centroamérica17/1/2018 · Por WOLA.org

Washington, D.C.—A medida en que la crisis en Venezuela se profundiza, la mejor oportunidad para una restauración pacífica de sus instituciones democráticas radica en la diplomacia multilateral, y no en la intervención militar. En un nuevo artículo de opinión publicado en el New York Times, David Smilde, Asesor Principal de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), responde a las recientes propuestas de algunos analistas de los Estados Unidos y otros actores regionales en el sentido de que debería considerarse una intervención militar en Venezuela. Como Smilde señala, tal acción no sería para nada comparable al ataque militar de los EE.UU. contra el gobierno de Manuel Noriega en 1989 y recibirán poco apoyo regional.

En cambio, Smilde argumenta que los Estados Unidos debe implementar una estrategia que esté estrechamente coordinada con la Unión Europea y los gobiernos latinoamericanos que forman el Grupo de Lima. Estos países deberían adoptar un mensaje claro: “No reconocerían los resultados de una elección presidencial en 2018 sin que haya un nuevo Consejo Nacional Electoral y sin la presencia de observadores internacionales independientes”. Según Smilde, esto debería lograrse alentando a más países a adoptar colectivamente las sanciones existentes sobre la deuda y oficiales ya sancionados—y sincronizar las medidas con una campaña de comunicación clara—sin ampliarlos de manera que perjudique a la población general o complicar una posible transición.

Smilde, profesor de sociología en la Universidad de Tulane, también es curador del blog de WOLA, Política y Derechos Humanos en Venezuela, que ofrece análisis independiente de la política venezolana y los acontecimientos actuales. Política y Derechos Humanos en Venezuela contribuye al debate sobre las sanciones, la intervención militar, la crisis humanitaria y más en Venezuela, ofreciendo un recurso único para periodistas, legisladores, académicos, defensores y otros eventos de monitoreo en el país.