"La migración está en las venas del ser humano y esta dinámica siempre va a existir"

Entrevista con Ignacio Martínez, director del Albergue Abba A.C., en México, donde cada año, se atienden de 8 a 10 mil migrantes en tránsito y solicitantes de asilo y refugio.

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Ignacio (47 años), está casado con Nelly Vega y tiene tres hijos: Abril (quien trabaja en el Albergue), Jair (25) y Esteban (19). Foto: Albergue Abba.

Centroamérica15/12/2021 · Autores: Erwin Garzona y Mónica Arango.

Ignacio Martínez tiene formación teológica como pastor evangélico y en el 2021 se graduó como abogado, motivado por fortalecer su trabajo en defensa de los derechos de los migrantes. Desde 1995, fundó y dirige el Albergue Abba en Celaya (Guanajuato, México).

Abba acoge a migrantes con discapacidad que han perdido algún miembro del cuerpo como resultado de accidentes en la vía férrea durante el tránsito migratorio. En el albergue les brindan rehabilitación física y psicológica.

Allí también se atiende a niñez migrante que viaja acompañada de sus familias, así como a menores que hacen el tránsito migratorio solos. De igual forma, se acogen a migrantes del colectivo LGBTIQ+.


¿Por qué trabajar con migrantes?
Por dos razones: por mi formación cristiana y la experiencia que vivimos como familia. Primero, me doy cuenta de que a Dios le interesan tres tipos de población: las viudas, los huérfanos y el extranjero, o sea, los migrantes. Celaya es un paso obligado de migrantes, es la “puerta de oro del Bajío”, un corredor industrial y el centro del país (México). Pero Guanajuato también es el tercer estado expulsor de migrantes, después de Michoacán y Zacatecas, que mandan y viven de las remesas.

La otra razón (la familia) es que tengo tres hermanos: uno, vive irregular en Estados Unidos, y dos más, se fueron para allá. Uno de ellos vino a visitarnos y al regresar, lo secuestraron. La persona que lo iba a contratar en Estados Unidos pagó el rescate. Vivimos un tiempo duro y difícil en la familia. Creo que encarnamos la experiencia migrante y el mensaje del evangelio sobre esta población tan golpeada y necesitada en estos tiempos.

¿Cuándo decides empezar con Abba, cómo lo imaginaste?
Comenzamos con mi esposa e hijos, solamente dando comida a los migrantes en el tren. Y esto fue creciendo hasta ser asociación civil. Rentamos una casa y ya teníamos condición para recibir a los migrantes. Luego, adquirimos el inmueble y ahora la A.C. está en condición de adquirir otro inmueble, porque, por ejemplo, los migrantes haitianos están llegando en más número y el flujo migratorio en general aumenta. Con la nueva reforma migratoria, que ya no pueden detener menores, ahora ves familias completas migrando.

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Ignacio Martínez, director Albergue Abba A.C, en Celaya, México. Foto: Albergue Abba.

¿Cómo surge el trabajo en asesoría legal y psicológica, y la atención a migrantes con discapacidad?
Mi filosofía de vida es “vamos a donde el viento nos lleve” y en este caso, es el viento del Espíritu Santo. Vamos viendo cómo la migración es dinámica y nos va haciendo sensibles a las necesidades de las personas migrantes. El modelo de atención requiere un abogado, y así es como estudio Derecho. Recién terminé en septiembre de 2021. Nos llega un primer caso por amputación, y luego de esto se dio una relación con el INGUDIS (Instituto Guanajuatense para las Personas con Discapacidad); luego el CICR (Comité Internacional de Cruz Roja), y empezamos una atención piloto para atender a un sector que nadie atiende: migrantes con discapacidad.

¿Por qué se hace incidencia?
La idea de la incidencia política surge porque vemos una estructura política de gobierno demasiado injusta, no hay equidad. Desde mi visión teológica, Dios busca la igualdad y la equidad. Vemos en México, la negación de oportunidad a los pobres, y a los migrantes. Este sistema de gobierno y estructura económica no da cabida a los pobres. Y los expulsa. Tenemos que incidir para demostrarle con números y testimonios, con bases fundamentales y sólidas, lo que no está haciendo y lo que está haciendo mal.

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Un programa nuevo en el Albergue Abba es el de educación musical. Ahora formaron una "orquesta de migrantes". Foto: Albergue Abba.

¿Cuál es el vínculo del Albergue Abba con otras iniciativas?
A través de REDODEM (Red de Documentación de Organizaciones Defensoras de los Migrantes), tenemos 23 albergues desde Tapachula hasta Monterrey. Necesitamos apoyo, necesitamos red, esas otras manos y ojos, para atender a esta población vulnerable. Debemos pedir que migren de una manera digna. Con las caravanas vemos que, aunque se juntan para migrar, estos los hace vulnerables. Y debemos protegerles.

¿Cómo se atienden las necesidades espirituales de los migrantes?
El mandato de amor al prójimo nos lleva a la inclusión de todos. Siendo creyentes o no, estando de acuerdo o no conmigo, Abba cumple su mandato de servicio. Es un ser humano con dignidad. Pareciera que México quisiera pulverizar la dignidad de los migrantes. Desde algunas iglesias nos han criticado por atender personas del colectivo LGBTIQ+. Pero no nos importan estas críticas porque nos interesa dignificarlos. Nuestro llamado a encarnar el mensaje del evangelio es este.

¿Cuál es el futuro del Albergue Abba?
Nos estamos expandiendo. En alianza con ACNUR podríamos adquirir otro inmueble de 100.000 mts2. Estamos construyendo un albergue accesible a los migrantes con discapacidad. A cinco años, veo un albergue de primer nivel, tratando todas las necesidades básicas, dando atención a migrantes con discapacidad, facilitando acceso a empleo seguro a los que han logrado asilo y refugio.

"Empecé siendo un pastor que daba comida en las vías, y ahora soy un abogado defensor de derechos humanos de los migrantes".

"La migración está en las venas del ser humano, de los pueblos americanos, y esta dinámica siempre va a existir. Pero que sea de forma digna".

Ignacio Martínez