Quiénes somos

Somos la oficina regional para América Latina y el Caribe de Church World Service, organización humanitaria, de ayuda para el desarrollo y la solidaridad fundada en 1946 por iglesias protestantes, ortodoxas y anglicanas de Estados Unidos –que en conjunto tienen 54 millones de miembros- y que se unieron para hacer juntas lo que ninguna podía hacer tan bien por separado: responder a emergencias y fortalecer comunidades. Nuestra misión es transformar comunidades de todo el mundo con respuestas justas y sostenibles al hambre, la pobreza, el desplazamiento y el desastre.

CWS trabaja con socios locales y sus programas benefician a personas de todas las religiones, creencias y tradiciones en las áreas de desarrollo social y económico, respuesta a emergencias, asistencia a refugiados, educación e incidencia en países en Asia, África, América Latina y el Caribe, Europa del este y en los Estados Unidos.

La oficina regional está ubicada en Buenos Aires, Argentina, y contamos con una oficina en Puerto Príncipe, Haiti. Somos un equipo reducido y trabajamos con decenas de colegas de diferentes disciplinas en organizaciones socias locales que son quienes implementan los programas que apoyamos y co-financiamos.

Cómo trabajamos

Construimos lazos de solidaridad, colaboración y mutuo aprendizaje. CWS adopta el Acompañamiento como metodología.

Nuestro trabajo es ecuménico y respeta todas las religiones, creencias y tradiciones espirituales. CWS no hace proselitismo religioso. Trabajamos en cooperación ecuménica y junto con organizaciones seculares para alcanzar objetivos comunes relacionados con la erradicación del hambre y la pobreza y a promover la paz y la justicia.

Nuestros programas son resultado del diálogo. La mayoría de los programas que apoyamos están diseñados en conjunto con nuestras contrapartes locales y con participación de líderes comunitarios. Dedicamos mucho tiempo al diálogo con nuestras contrapartes para construir relaciones sólidas y comprender a fondo sus realidades locales, necesidades, desafíos y logros.

Los siguientes valores también subyacen a nuestra forma de trabajar:

  • Acompañar a los más vulnerables y excluidos, especialmente en los márgenes geográficos y sociales.
  • Promover la dignidad y los derechos de todas las personas.
  • Colaborar, coordinar, facilitar y unir fuerzas con otras iniciativas.
  • Respetar y valorar las culturas locales.
  • Administrar responsablemente los recursos que se nos confían.
  • Aceptar nuestros errores y fracasos.