Mujeres que nos desafían

Mujeres que nos desafían

8 de marzo, 2021 | Autora: Erwin Garzona | Centroamérica

Ester Brito Raymundo en su invernadero. Foto: Erwin Garzona.

Andrea Barrios y su equipo de voluntarias del Colectivo Artesana, organización socia de CWS, han estado trabajando por años incidiendo por la defensa de los derechos de los niños con padres en situación de cárcel, y por las mujeres y hombres en prisión. Y han tenido logros relevantes: Los niños con padres encarcelados aparecen ahora en dos políticas públicas guatemaltecas, algo poco común en los países de la región. Además, con apoyo de CWS, el Colectivo Artesana entregó artículos de limpieza e higiene a mujeres en prisión y suplemento alimenticio para niños pequeños que viven en prisión con sus madres como respuesta a la crisis por el Covid-19. También con apoyo de donaciones privadas y de CWS respondieron a la emergencia por los huracanes Eta e Iota. Andrea señala: “entregamos 40 toneladas de ayuda entre ropa, zapatos, botas de goma, sábanas, alimentos, utensilios de cocina, artículos de higiene y limpieza, colchones e incluso viviendas temporales. La gente confió en nosotros gracias a la información, fotografías y videos que enviamos donde pudieron ver que llegaba ayuda por tierra, aire o barco para las comunidades afectadas”. Y últimamente han trabajado con las cárceles de hombres para crear áreas de visita adaptadas a los niños para que los niños se sientan más cómodos cuando realizan la visita. Enfrentando incluso riesgos a su propia seguridad, su repuesta fue “hay trabajo por hacer y no podemos detenernos hasta que lo hagamos”. Y añade: “nuestras acciones han sido impulsadas principalmente por mujeres. Hay fuerza y experiencia para que las mujeres reaccionen de manera ágil y responsable y se aseguren de que la ayuda llegue al mayor número de personas”.

En el Día Internacional de la Mujer, celebramos a Andrea, su equipo y las mujeres como ella de todo el mundo que no se detendrán hasta que el trabajo esté terminado. Su determinación nos desafía.

Andrea Barrios y su equipo de voluntarias del Colectivo Artesana, organización socia de CWS. Foto: Colectivo Artesana.

Marta Brito Brito y Esther Brito Raymundo son participantes de nuestro programa de seguridad alimentaria en Guatemala. Marta ha aprendido a preparar abono orgánico y preparar comidas nutritivas para los niños. Y Esther ha participado en la Red de Mujeres que CIEDEG organizó para las participantes del programa. Ambas han trabajado cosechando hortalizas en los huertos e invernaderos que apoya el programa.

Nuestra organización socia, CIEDEG, nominó a Marta y Esther a una beca para un curso de nueve meses a través del Asian Rural Institute. Ambas podrán ir a Japón para desarrollar sus habilidades de liderazgo a través de experiencias en prácticas agrícolas.

Sobre su participación en la Red de Mujeres, Esther nos dice: “aprendí que hay que tener en cuenta a las mujeres, que se debe apoyar la participación de las mujeres, la igualdad de género y los derechos de las mujeres. Debemos tener en cuenta que tenemos los mismos derechos que los hombres. Podemos trabajar en el campo como los hombres; por eso las mujeres estamos motivadas para seguir luchando, trabajando y demostrando que somos capaces. La equidad de género se debe demostrar con hechos”. Y sobre la beca a la que asistirá en Japón, Marta reacciona: “El liderazgo que quiero lograr como mujer es tener una mayor capacidad para ayudar a las personas más desfavorecidas de mi comunidad y asegurar su bienestar”.

En conmemoración del Día Internacional de la Mujer, celebramos a estas mujeres ixiles que están liderando a sus comunidades hacia un futuro mejor. ¡Buen trabajo Marta y Esther!

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COVID-19: Evaluación rápida de necesidades de personas mayores

COVID-19: Evaluación rápida de necesidades de personas mayores

26 de enero, 2021 | Autora: Margot de Greef | Haití
Foto: GRADAID.

Los primeros casos de COVID-19 se registraron en Haití el 19 de marzo de 2020. Para detener la propagación del virus, el gobierno anunció el cierre de diferentes sectores de inmediato. Como consecuencia, muchas personas perdieron sus trabajos, mientras que otros, en el sector informal, tuvieron que incumplir las restricciones de movimiento. El sistema de salud no estaba preparado para hacer frente a la pandemia, ya que no hay suficiente equipo médico, incluidos materiales de protección. En enero de 2021, la capacidad de testeos y tratamientos sigue siendo limitada en Haití.

En este contexto, HelpAge International inició una evaluación del impacto del COVID-19 en la vida de las personas mayores, con el fin de informar sobre programas e incidencia. En Haití, esta evaluación fue realizada por Church World Service (CWS) en colaboración con cuatro asociaciones/organizaciones. Se realizaron entrevistas individuales con 240 personas mayores en la zona urbana de la capital Port-au-Prince y la zona rural del departamento del Noroeste.

El 20 de enero de 2021, el Ministerio de Salud Pública reportó un total de 11.099 casos confirmados de COVID-19 y 243 muertes. Gran parte de las personas mayores en Haití no tienen ingresos para comprar alimentos, tener acceso al sistema de salud o comprar materiales básicos para protegerse del virus. Tienen acceso limitado al agua y jabón para lavarse las manos. Están luchando para hacer frente a los impactos del virus y necesitan apoyo sobre todo para acceder al sistema de salud.

Se deben tomar medidas urgentes para transferir dinero en efectivo y proporcionar raciones de alimentos a dicho sector de la población, junto con actividades apropiadas para generar ingresos y una campaña de incidencia para mejorar la situación general de éstas personas.

Prioridades para personas mayores durante COVID-19

Alimentos
El 92% tuvo que reducir la cantidad o la calidad de los alimentos que consumieron, debido al COVID-19. El 87% tiene alimentos en casa para menos de dos días.

Ingresos
Gran parte de las personas mayores no tienen forma de obtener ingresos y dependen de sus hijos u otras personas, quienes no pueden apoyarlos en este momento difícil porque muchos perdieron su trabajo. El 55% no tenía ahorros o los había gastado debido al COVID-19.

Salud
73% de la población mayor tiene dificultades para acceder a los servicios de salud y el 98% no sabe dónde está el centro de salud más cercano para realizar tests y tratar a las personas con COVID-19. El 91% de las personas mayores encuestadas tenía algún problema de salud, mientras que el 54% no podía obtener los medicamentos necesarios.

Agua, saneamiento, higiene y COVID-19
El 99% conoce las medidas que se deben tomar para protegerse del COVID-19, pero el 35% no puede aplicar el principio de lavado de manos debido al acceso limitado al agua, jabón y almacenamiento del agua. El 56% no puede comprar materiales de protección personal y 52% no tiene suficiente agua.

Bienestar
Desde el inicio del COVID-19, casi la mitad de las personas mayores se sienten preocupadas, ansiosas o deprimidas por esta situación. El 41% considera que el abuso financiero es un riesgo para las mujeres y el 33% para los hombres. El 27% cree que existe riesgo de abandono de las mujeres y el 29% de los hombres.

Recomendaciones

  • Implementar un modo de transferencia de dinero en efectivo multipropósito para apoyar medios de vida adaptados a personas mayores y actividades para generar ingresos rápidamente. En áreas rurales, además de efectivo, facilitar alimentos.
  • Ofrecer apoyo psicosocial a las personas mayores para trabajar su inquietud o ansiedad y su capacidad para hacer frente a la situación.
  • Entregar medicamentos y facilitar el transporte de personas mayores si no pueden acceder a los centros de salud.
  • Distribuir jabón, cloro y máscaras, así como sistemas de captación de agua, específicamente en áreas rurales.

 

Leer el informe completo en inglés o en creole. 

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“Un simple pedazo de madera”

"Un simple pedazo de madera"

20 de noviembre, 2020 | Autor: Luciano Cadoni | Niñez, familia y cárcel
Foto: ACIFAD.

Objetivamente, eso es lo que se ve en esta foto (a la derecha), un simple pedazo de madera amurado a una pared. Para muchos, o la mayoría, es solo eso. Para otros, como para nuestras compañeras de ACIFAD (Asociación Civil de Familiares de Detenidos de Argentina), y para nosotros, que hemos acompañado y apoyado ese proceso, es el resultado de años de lucha, de incontables reuniones y charlas y de avances y retrocesos en el proceso de visibilización de los derechos de los/as NNA que tienen a un referente adulto privado de libertad (NNAPES) y de sus cuidadores (mayormente mujeres).

 

Cambiador para bebés. Foto: ACIFAD.

Ese tablón es un cambiador para bebés que, luego de haberlo pedido por mucho tiempo, recientemente se agregó en uno de los baños de la sala de espera para familiares que asisten a la visita en una de las cárceles del Servicio Penitenciario Federal de la Argentina. “Esa madera está ahí porque la pusimos entre todos y todas”, reflexiona Andrea Casamento, Fundadora y Directora de ACIFAD.

Alrededor del año 2013, desde la oficina regional de CWS, nos acercamos a ACIFAD ya que estábamos empezando a explorar el tema de los NNAPES y queríamos conocer el trabajo que ellas hacían al respecto.

Fue ahí que se empezó a forjar un vínculo y un trabajo conjunto con ACIFAD que aún hoy sigue fortaleciéndose.

Además de las acciones conjuntas, desde CWS también empezamos a apoyar financieramente el trabajo de ACIFAD, lo cual fue importante por diferentes motivos:

“En ese momento estábamos recién empezando a reconocernos a nosotras como ‘sujetas de derecho’, pero todavía no habíamos empezado a pensar en los derechos de nuestros hijos”. Foto: ACIFAD.

“Aquel primer apoyo nos permitió empezar a organizarnos, a comprar insumos básicos y necesarios para nuestro trabajo, pero también tuvo otro valor. Ese primer apoyo nos hizo sentir que alguien finalmente nos veía, que alguien finalmente se preocupaba por nosotras. Nos ayudó a empezar a creer en nosotras mismas”.

Fue allí también que comenzaron dos procesos a nivel local que se fueron desarrollando en paralelo. Por un lado, el del trabajo de visibilización, sensibilización y articulación con diferentes actores del ámbito público y civil en Argentina1 para que entiendan y respondan ante las necesidades específicas de este colectivo de niños/as y familias.

Por el otro, el de comenzar a escuchar a estos/as niños/as y empezar a aprender de lo que ellos/as nos han y siguen enseñando.

Foto: CWS.

En este camino hubo muchos hitos importantes y que se transformaron en parte de esta historia que queremos seguir construyendo. Entre ellos podemos destacar la implementación del proyecto piloto “A jugar con Papá”, apoyado por nuestros socios de CREAS, que trajo sonrisas, juegos, actividades culturales, abrazos y muchas emociones a cárceles del Servicio Penitenciario Federal y del Bonaerense, donde, como una persona privada de libertad nos dijo alguna vez, “Nunca se había vivido algo así”.

También produjimos junto con ACIFAD un primer documental, «Desinvisibilizar», que compila miradas e historias sobre el tema que hasta ese momento no se habían escuchado.

Acompañamos a Andrea cuando ante 10.000 personas, contó su increíble historia de vida en el TEDxRiodelaPlata 2017 y también hicimos lo posible para que esa historia fuera oída en Chile, en Uruguay, en México, en Panamá, en Brasil y también los Estados Unidos. “Esos viajes, el poder entender como es que se entiende y atiende el tema, como son las cárceles en otros lugares y sobre todo entender que los familiares y nuestros hijos pasan por lo mismo en todos lados nos sirvieron mucho para aprender pero también para fortalecernos” comenta Andrea al respecto.

1 En base a información que surge de le Encuesta de la Deuda Social Argentina implementada por el Observatorio de la Deuda Social de la Infancia de la Universidad Católica Argentina, podemos estimar que Argentina hay alrededor 217.000 NNA en esta situación en nuestro país.

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El derecho de las mujeres al agua: una “ruta de aprendizaje” en Argentina

El derecho de las mujeres al agua: una "ruta de aprendizaje" en Argentina

10 de octubre, 2020 | Autora: Agustina Ramos Mejia | Gran Chaco Sudamericano

Foto: CWS.

Estamos a finales de octubre y la primavera acaba de comenzar en Argentina. Sin embargo, en el chaco parece que estamos en pleno verano y la temperatura alcanza fácilmente los 43 °C. En Orán, una ciudad en la provincia de Salta, treinta mujeres se encontraron para participar en una “ruta de aprendizaje”, intercambiar experiencias y aprender nuevas tecnologías de recolección de agua de lluvia. La «ruta de aprendizaje” es una metodología de formación basada en la experiencia y los saberes de las participantes. La ruta, que incluye momentos para el intercambio de información, análisis y reflexión, fue organizada por Fundapaz (Fundación para el Desarrollo en Justicia y Paz), socio local de CWS desde hace más de 15 años.

El Gran Chaco es una región semiárida donde el acceso al agua segura es un derecho históricamente vulnerado. Durante cuatro días, 30 mujeres indígenas y criollas conversaron, rieron y compartieron sus experiencias sobre la situación de acceso al agua en sus comunidades y las estrategias para su uso y gestión dentro de sus familias. Dependiendo de la estación (lluviosa o seca), mujeres, niñas y niños pasan muchas horas del día caminando y transportando agua para el consumo humano, para los animales y para regar los cultivos. Donde quiera que se vaya en el Chaco, las personas dirán que el agua es el principal problema que requiere una solución urgente y a largo plazo. A lo largo de los años, los diferentes gobiernos han dado la espalda a estas familias y comunidades.

La escasez de agua es una de las principales características de la vida en el Chaco y su ausencia afecta a todas las personas y a todas las actividades; pero el impacto es diferente en la vida de hombres y mujeres. Esta fue una de las reflexiones de la ruta de aprendizaje, donde una de las participantes compartió: “Las mujeres nos ocupamos y nos preocupamos porque haya agua para nuestras familias y animales, pero a la hora de las gestiones públicas los hombres siguen siendo los protagonistas”.

A lo largo de los días, las mujeres aprendieron sobre el derecho al agua y al saneamiento, estrategias para la incidencia política y la que fue su parte favorita: una capacitación práctica sobre cómo construir una cisterna de recolección de agua de lluvia. A pesar del calor, se involucraron activamente en el proceso de construcción de una cisterna en el terreno de una pequeña iglesia anglicana en la comunidad wichi de Los Blancos. Un grupo de participantes, de los parajes Fortín Olmos y Fortín Charrúa del norte de Santa Fe, venían con la experiencia de construir 17 cisternas y compartieron sus aprendizajes y conocimientos guiando al grupo junto a los técnicos “cisterneros” de la comunidad. Ellas expresaron: «las cisternas de recolección de agua de lluvia cambiaron nuestras vidas, ahora podemos tener algo de tiempo libre y podemos planificar nuestro tiempo mejor».

En un mundo donde según Naciones Unidas “las mujeres y las niñas son las encargadas de recolectar agua en el 80% de los hogares sin acceso a agua corriente”, contribuir al acceso a agua tiene un fuerte impacto de género. En los próximos años, CWS continuará apoyando y promoviendo este derecho tan vulnerado en la región chaqueña y en particular la formación y participación de las mujeres en los espacios de toma de decisiones.

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Semillas de esperanza en Nebaj, Guatemala

Semillas de esperanza en Nebaj, Guatemala

2 de septiembre, 2020 | Autor: Erwin Garzona | Centroamérica

Foto: Las Flores Turanza, CWS.

Nebaj es uno de los tres municipios de la región Maya ixil en el departamento de Quiché en Guatemala, y es donde se implementa el proyecto «Semillas de Esperanza» apoyado por CWS, en las comunidades de Pexlá Grande, Pulay, Turanza y Visaj Cup.

Al igual que muchas comunidades rurales en Guatemala, Nebaj fue afectado por el conflicto armado interno de Guatemala. El conflicto duró tres décadas y se caracterizó por una brutal táctica militar de masacre de civiles mayas para mantener un reino de terror. Según el informe de la Arquidiócesis de Guatemala llamado “Guatemala: Nunca más”, un total de 263 masacres se registraron en el departamento de Quiché durante la guerra. De ellos, 105 ocurrieron en la Región Ixil, incluidas 49 masacres en Nebaj.

Las comunidades de Pexlá Grande y Pulay se encuentran entre las comunidades que sufrieron masacres. Y en Turanza hay población retornada, pues sus residentes huyeron a otras partes del país o se exiliaron durante el conflicto y luego regresaron con la firma de los Acuerdos de Paz en 1996.

El mes pasado, hice mi primera visita a Nebaj como nuevo Representante Regional de CWS para Centroamérica y México. Desde que puse pie en Pexlá Grande, sabía que estaba en el suelo donde sucedieron cosas terribles. Este fue el sitio de una masacre del ejército. La gente Ixil recuerda, y ese recuerdo todavía duele.

Foto: Las Flores Turanza, CWS.

La comunidad Ixil, sin embargo, es más que esa historia. Es una comunidad que sueña y construye. Ha fortalecido sus organizaciones locales y exigió una compensación. Es por eso que el nombre del programa, Seeds of Hope, se ajusta tan bien. Ya no se trata solo de plantar vegetales, sino de dar esperanza a las mujeres que participan en el proyecto y desarrollar resiliencia. Algunos de ellas están sembrando y cosechando los frutos de su trabajo agrícola por primera vez, cultivando alimentos para el consumo y vendiendo otra parte en los mercados locales, lo que genera ingresos adicionales. Sus huertos están floreciendo con hasta 70 especies, y sus invernaderos tienen hasta 16. Vi tomate, cebolla, pepino, repollo, rábano, chiles, acelgas, remolachas, papas y frijoles. Había hierbas como el cilantro y la menta, y frutas como manzana, pera, maracuyá, limones y limas. Me contaron cómo están aprovechando estos productos en su dieta y combinándolo con lo que han aprendido sobre higiene y preparación de alimentos mientras cuidan a sus hijos.

Sentí el orgullo y la alegría irradiando de ellas cuando me contaron sobre su trabajo. Catarina Rivera Matom y Elena Matom de la comunidad de Turanza lo expresan de esta manera: “Este trabajo que hacemos nos da la esperanza de que todo será mejor. Por eso estamos felices «.

Nuestra nación de Guatemala aún enfrenta desafíos y adversidades, pero la esperanza que tienen estas mujeres es contagiosa. Estoy ansioso por volver a Nebaj pronto para ver como el programa continúa y ver a estas mujeres cumplir sus sueños.

Nota: El 9 de marzo de 2020, comenzó la fase de documentación previa al juicio por crímenes contra la humanidad que se sigue contra altos funcionarios militares en Guatemala. Los militares enfrentan cargos por atrocidades cometidas contra población civil en las comunidades Maya Ixil de los municipios de Nebaj, Chajul y Cotzal que sucedieron entre 1978 y 1982. Entre los casos sobre los que se presentó documentación están los de Pexla Grande y Pulay, donde CWS, CIEDEG y la Coordinación de Desarrollo Integral Ixil (CODI) están llevando a cabo el proyecto “Semillas de Esperanza”.

Erwin Garzona es el Representante regional de CWS para Centroamérica y México.
Gracias a CROP Hunger Walkers y Growing Hope Globally por hacer posible este programa, y a CIEDEG, nuestro socio en el terreno en Guatemala.

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Una situación muy compleja que se complejiza aún más en Haití debido al COVID-19

Una situación muy compleja que se complejiza aún más en Haití debido al COVID-19

12 de junio, 2020 | Autora: Margot de Greef y Laura Curkendall. Traducido y adaptado por Luciano Cadoni. | Haití
Foto: AGEHPMDNG.

Clic aquí para donar al Fondo de Respuesta al Coronavirus de CWS, que incluye el apoyo a este programa en Haití.

Imagínate, por un momento, que se despertó esta mañana en un hogar situado en el Departamento del Noroeste de Haití. Si fuera así, probablemente estarías viviendo muy preocupado/a por el riesgo de contagiarte de COVID-19. Es verdad que esta es una preocupación que existe actualmente en muchos países del mundo. Sin embargo, la situación en Haití es bastante particular.

De vivir allí, estarías en un país que atraviesa, desde hace muchos años, una gravísima crisis política. Y si estuvieras en la parte más pobre de Haití, el Departamento del Noroeste, también estarías en un lugar que está pasando por una crisis alimentaria desde hace más de seis meses. El acceso a alimentos es cada vez más complejo y el precio de éstos es cada vez más alto. La situación ha empeorado aún más debido al cierre de la frontera y a la disminución de la actividad comercial. Los alimentos no llegan a las comunidades.

Si estuvieras allí hubieras plantado tus cosechas en marzo o abril para que tu familia pueda diera cosecharlas pronto. Eso te daría la posibilidad de poder poner comida en la mesa y vender lo que te sobra para ganar algo de dinero. Pero hubo una sequía este año, así que lamentablemente no pudiste plantar. En vez de eso, tú y tu familia se han tenido que comer las semillas que tenías reservadas para la siembra. Esa cosecha no sucederá, y no sabes cómo podrás alimentar a tu familia una vez que las semillas se hayan terminado.

En medio de todo esto, oíste hablar de algo llamado coronavirus. Pero vives en una zona rural y no tienes radio, así que realmente no sabes ni entiendes muy bien lo que está pasando. ¿Puedes confiar en los rumores y noticias que te comentan tus vecinos? Has oído que las primeras personas que dieron positivo por COVID-19 fueron estigmatizadas y atacadas, así que no vas a comentarlo aun si crees que podrías también estar contagiado. Sumado a esto, no hay ningún hospital en esa zona del país donde puedas recibir tratamiento si es que tienes síntomas. La crisis política y los cortes de rutas que ocurrieron a finales de 2019 dejaron a los hospitales en una situación terrible. No cuentan con suficientes suministros médicos, oxígeno ni con combustible para mantener los generadores en marcha.

En medio de esta situación acuciante, haces lo único que puedes hacer: trata de proteger a tu familia y espera que el virus no te alcance. ¿Pero cómo?
Has oído que lavarte las manos es importante. Pero no tienes agua corriente ni jabón en casa. El gobierno dice que debes usar un tapabocas, pero no tienes uno. También dicen que debes quedarte en casa. Pero tienes que salir todos los días a buscar comida, ya que tu economía te permite solo cubrir las necesidades diarias. Un día sin trabajo es un día sin ingresos. Eso significa que no hay comida en la mesa. Si no puedes trabajar, tendrás que vender cualquier cosa que tengas de valor, incluido tu ganado, para tratar de pagar la comida.

Foto: AGEHPMDNG.

Miles de familias ni se imaginarían poder sobrevivir en una situación de este tipo y que empeora día a día. Sin embargo, es a lo que se enfrentan muchos de nuestros vecinos en esta región del país.

«Los padres lloran porque no pueden darle de comer a sus hijos» dice Anouce Césaire, vecino del Departamento del Noroeste. «No se trata de la frecuencia con la que comen; comen accidentalmente, es casi un milagro.”

Desde CWS, vemos como la situación de nuestros vecinos en el área se va deteriorando y es por eso que estamos haciendo lo mejor que podemos para ayudar. Junto con nuestros socios de esa zona del país, hemos elaborado un plan de respuesta al coronavirus que incluye diferentes fases.

La primera fase ya está en marcha. Esto es, compartir información precisa y actualizada sobre la causa y transmisión del coronavirus y sobre cómo las personas pueden y deben protegerse para evitar los contagios. Esta información se distribuye a través de directores de escuelas, líderes religiosos y líderes comunitarios. También se hacen caminatas informativas por las comunidades con megáfonos para compartir el mensaje puerta a puerta pero respetando la distancia social. Nuestros colegas de la organización socia KED, están involucrando a enfermeras y trabajadores de salud comunitarios para colaborar en este proceso. Dado que las personas siguen siendo escépticas sobre el coronavirus y todavía están intentando discernir entre mitos y realidades, nosotros nos aseguramos de que puedan obtener información confiable y que provenga directamente de los profesionales de la salud.

Pronto, entraremos en la segunda fase que incluye llevar suministros de higiene a quienes no puedan acceder a ellos. Proporcionaremos tanques de agua portátiles que la gente podrá usar para lavarse las manos, junto con jabón y desinfectante. Mientras tanto, estamos ayudando a las familias a crear estaciones de lavado de manos usando contenedores de agua elevados y seguimos compartiendo consejos y recomendaciones de este tipo con más familias. Otro de nuestros socios, GRADAID, también está poniendo a disposición equipos de protección personal para los centros de salud y hospitales que los soliciten a través del Departamento de Salud del Noroeste.

La tercera fase se centrará en la seguridad alimentaria y en ayudar a las familias a generar ingresos. Esto puede que incluya la distribución de semillas para cultivos rápidos para que las familias puedan cosechar lo antes posible. También puede significar volver a nuestro trabajo regular con estas comunidades. Esto es, ayudándoles a mejorar las formas en que pueden ganarse la vida pescando o cultivando. Más allá de que los planes evolucionen o cambien en las próximas semanas, una cosa es segura: nuestra máxima prioridad será ayudar a las familias a mejorar sus medios de vida y asegurar su seguridad alimentaria.

Es así, que mientras más se complejiza la situación que enfrentan nuestros vecinos, más intentamos ayudarlos. Durante décadas hemos trabajado con las familias de Haití para superar el hambre y la pobreza. Con la ayuda de donantes y aquellos que apoyan el trabajo que realizamos, estamos comprometidos a seguir haciéndolo.

Margot de Greef es la Representante de País de CWS en Haití. Laura Curkendall es la Directora de Comunicación de Programas.

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Ayudando a alivianar el peso con el que cargan los NNAPES

Ayudando a alivianar el peso con el que cargan los NNAPES

12 de marzo, 2020 | Autor: Luciano Cadoni | Niñez, familia y cárcel
Foto: Chile: Un helado con… Patricia Muñoz, Defensora de la Niñez, CWS.

Desde hace 4 años apoyamos, orgullosamente, las acciones que lleva adelante la Plataforma NNAPEs a nivel regional, y sus socios en cada uno de los países.

NNAPEs se ha focalizado en visibilizar y hacer oír las voces de niños, niñas, adolescentes y sus familias, acciones que eran prácticamente inexistentes, allá por 2015. Desde entonces, esta situación ha ido cambiando, como se destaca en el reciente boletín de la Plataforma.

NNAPEs y sus socios continúan generando conocimiento con la esperanza de contribuir a las políticas públicas de diferentes países, teniendo en cuenta las necesidades específicas de este colectivo, a la hora de planificar e implementar acciones en favor de la niñez. El primer ejemplo fue el Informe Regional “Niñez que cuenta”, publicación que contó con el apoyo financiero de Open Society Foundations, y que se presentó en la Sede de la OEA, en Washington, Estados Unidos, y en diferentes eventos durante 2019.

Este y otros informes sirvieron de insumo para la producción de las “Pautas para la promoción y protección integral de niñas, niños y adolescentes con referentes adultos privados de libertad”. Este documento fue producido en cooperación con el Instituto Inter Americano del Niño y fue publicado y traducido gracias al apoyo de CWS. Como se ve en el Boletín, el mismo fue presentado durante el XXII Congreso Panamericano de Niños, Niñas y Adolescentes realizado en Cartagena (Colombia) en octubre del año pasado.

En Argentina, ACIFAD y CWS participaron de la producción y presentación de “Más allá de la Prisión: Maternidades, paternidades e infancias atravesadas por el encarcelamiento”. Sobre dicha investigación, estas son algunas cuestiones a destacar:
– Es la primera publicación sobre el tema, producida por una oficina pública en la región (Procuración Penitenciaria de la Nación);
– Contó con el apoyo financiero de la oficina local de UNICEF y que -no sólo incluye las voces de los NNA y sus cuidadores- sino que también destaca testimonios de padres y madres privados de libertad y del staff del Servicio Penitenciario.

La participación de los NNA continuó siendo un eje principal del trabajo de la Plataforma. Durante 2019 algunas de las organizaciones de la misma generaron espacios seguros a nivel comunitario, donde los NNA han podido comenzar a problematizar algunas cuestiones que han vivido y viven a través del arte, como en Nicaragua; la música, en Brasil; el juego, en Panamá; o el cine y la fotografía, en Argentina y Chile.

Algunos de los jóvenes que participaron de estos procesos fueron también invitados a participar en espacios a nivel regional. Héctor, un participante y líder juvenil de los programas de INPRHU en Managua, Nicaragua, fue uno de ellos. Él tuvo la posibilidad de participar en el Panel La Voz de la Niñez y la Adolescencia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que se realizó en San José de Costa Rica, en noviembre de 2019. También participó, junto a otros jóvenes de Chile y Panamá, del Foro que se llevó a cabo en la Corte Suprema de Justicia de Guatemala, en octubre, en el marco de la 5ª Asamblea de la Plataforma.

En ese evento, Héctor dijo una frase que aún resuena en quienes estuvieron presentes. De una forma muy clara y simple dijo: “Los adultos deben comprender que, cuando un familiar queda privado de libertad, se nos hace muy difícil cargar con todo el peso que cae sobre nosotros”. Es así, y en CWS y la Plataforma lo entendemos.

Desde la Plataforma y junto a los NNAPEs y sus familias, mantenemos el compromiso de continuar haciendo todo lo que esté a nuestro alcance para que quienes tengan la responsabilidad a diferentes niveles y roles, hagan lo necesario para alivianar este peso con el que cargan los NNA.

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Ya no hay excusas

Ya no hay excusas

“Uno ve, escucha, lee y está atento continuamente a lo que pasa a su alrededor. En ese magma, de pronto, oye un ruido particular, algo que lo conmueve, que molesta, que formula preguntas. Si la curiosidad persiste es que ahí hay una historia. Algo que uno necesita saber. Entonces escribe. Porque uno (o por lo menos yo) escribe sobre lo que quiere saber, no sobre lo que sabe.”

9 de marzo, 2020 | Autor: Luciano Cadoni | Niñez, familia y cárcel
Foto: CWS.

Esta es la primera parte del hermoso prólogo que escribió Silvia Schujer para: “Mas allá de la Prisión: Maternidades, Paternidades e infancias atravesadas por el encierro”. (“Más allá…”de aquí en más). Esta investigación, producida y liderada desde la Procuración Penitenciaria de la Nación (Argentina) que contó con el apoyo técnico y financiero de UNICEF, la colaboración de la Asociación Civil de Familiares de Detenidos (ACIFAD) y con nuestra participación a partir de la realización y análisis de las entrevistas con los niños, niñas y adolescentes atravesados por esta problemática y del apoyo en la coordinación general del proyecto.

Pero todo esto empezó hace más o menos 7 años, cuando, tomando palabras de Silvia, “oímos ese ruido, que nos conmovió, que nos formuló preguntas a lo interno, donde vimos que había una historia, que debía ser visibilizada y contada.”

Es así, que allá por 2012, y tomando las recomendaciones del Comité de Derechos del Niño, luego del día de debate general de 2011, decidimos empezar a desandar este camino con nuestros aliados de siempre y otros que se fueron sumando. Empezamos a preguntar, a tratar de entender, a aprender de publicaciones y expertos sobre el tema, del trabajo de otras organizaciones pero sobre todo de los niños, niñas, adolescentes y familias afectadas por el encarcelamiento de un familiar en Argentina y en la región.

 

Foto: Uno de los posters en la Presentación de «Más allá…».

“Si la curiosidad persiste es que ahí hay una historia. Algo que uno necesita saber. Entonces escribe. Porque uno (o por lo menos yo) escribe sobre lo que quiere saber, no sobre lo que sabe” dijo Silvia, y es eso lo que hicimos. Empezamos a “llenar la biblioteca” con conocimiento generado en la región en base a esas voces. Todos confirmaban y dejaban en claro el impacto que esto genera en la vida de cientos de miles de NNA y además incluían recomendaciones para que, quienes deben y tienen que atender las necesidades específicas de este colectivo, las tomen y las transformen en acciones.

Pero esto no ha pasado todavía y nos parece que ya no hay excusas.

Antes eran invisibles, ya no lo son.
Antes no sabíamos que les pasaba, ahora sí.
Antes no conocíamos sus voces, ahora sí.
Antes no sabíamos que hacer o por dónde empezar, ahora sí.

Que esta investigación haya sido presentada, es un importante logro para nosotros, porque significa que de alguna manera, y luego de más de 5 años de trabajo, el tema comienza a estar en la agenda de Argentina, pero sabemos que aún queda mucho por hacer y ya, no hay excusas para no hacerlo.

Más información sobre “Más allá” en Procuración Penitenciaria de la Nación y UNICEF Argentina.

Repercusiones de prensa de la Presentación que se llevó a cabo en la Cámara de Diputados de del Honorable Congreso de la Nación y que contó, entre otros, con la participación de la Dra. Marisa Graham, Defensora de Niñas, Niños y Adolescentes

› Infancias atravesadas por el encierro (Página 12)
› Los hijos de la cárcel: la doble vida de una madre presa por robar (Clarín)
› Tras las rejas: el impacto en la infancia (Tiempo Argentino)
› El otro lado del encierro ¿Cómo es transitar la infancia con padres presos? (A24)
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