“Formo parte del brazo que alimenta al mundo” | Autor: CWS | Cuando el sol aún no termina de salir, Orfelina ya está lista para comenzar su jornada. Después de desayunar con su hija y su esposo, y dejar el almuerzo preparado, ella ocupará el resto de su tiempo visitando veredas, compartiendo con familias y enseñando alguna nueva técnica para aprovechar los frutos de la tierra. Orfelina Portillo es técnico agrícola de la Comisión de Acción Social Menonita CASM, socio de CWS en Honduras. Ella se ha dedicado a trabajar con las comunidades de la región de Santa Bárbara durante los últimos 16 años; su trabajo, dice, es una de las mejores cosas que le ha pasado en la vida: “Ya hago parte del inventario”, bromea, y luego afirma: “Aquí soy muy feliz”. Este año, con ayuda de Growing Hope Globally y CWS, CASM comenzó a implementar un nuevo proyecto denominado Produce Verde, dirigido a 750 familias de 16 comunidades en tres municipios, a través del cual se espera incentivar la producción agrícola bajo un enfoque sostenible, aumentar la protección de áreas forestales, ampliar el acceso a alimentos saludables y generar ingresos por la venta de las cosechas. Dentro de las actividades que Orfelina desarrolla con el equipo de CASM, está enseñarles a los agricultores nuevas técnicas de producción, saneamiento básico, lombricultura, elaboración de los abonos orgánicos, ecofogones, biodigestores y la cría de especies mayores y menores con una metodología de “pase de cadena”, que consiste en donar un animal a otra familia cuando sus animales se reproducen, para contribuir a la economía de la comunidad. Además del conocimiento, Orfelina tiene el don de servir. Cuando llega a alguna vereda, ayuda cargando sacos de comida, entregando insumos y revisando las cosechas y los animales; conversa con las amas de casa, recuerda el nombre de los vecinos, y ellos el suyo. “Esto es lo que me apasiona, enseñar; mi profesión es una parte muy importante de mi día a día. Mi trabajo es mi alegría y lo cuido como si fuera un bebé. Yo formo parte del brazo fuerte que alimenta el mundo”. Una alianza de más de una década CASM y CWS son socios desde el 2008, tiempo en el cual han implementado proyectos de seguridad alimentaria en el que han participado aproximadamente 3.100 familias rurales. Conoce más de los programas de Seguridad Alimentaria que acompañamos en Centroamérica. Relacionadas: Centroamérica Inteligencia Climática en la Sierra del Merendón, Honduras 2 de octubre, 2024Leer ahora Las manos de doña Santos cosechan el futuro de su familia 17 de mayo, 2024Leer ahora Con incidencia y liderazgo, Don Elías logró que su comunidad acceda al agua 15 de diciembre, 2023Leer ahora
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El sueño de un maestro que está cambiando vidas
El sueño de un maestro que está cambiando vidas | Autor: CWS | Cuando Rony Rolando Herrera era pequeño, se convirtió en un niño en riesgo después de que su padre lo abandonara. Su madre hizo todo lo que estaba a su alcance para criarlo sola junto con sus tres hermanos, una tarea que se hizo más difícil debido a las circunstancias de pobreza en las que vivía la familia. Afortunadamente, este niño ganó otro apoyo. A través de una ONG, Rony pudo inscribirse en un programa de protección infantil que redefinió el camino de su vida. Ahora, él se dedica a hacer lo mismo por sus alumnos. Rony Rolando Herrera es profesor de ciencias y director de una escuela primaria en San José del Cacao, Honduras. San José del Cacao es una comunidad rural donde las dificultades económicas y la tradición conservadora, impiden que la educación sea una prioridad. “Las costumbres de estas comunidades son de civilizaciones pasadas y se enfocan en trabajar la tierra, no en desarrollarse psicológica o intelectualmente”, explicó Rony. Las barreras a la educación son más perjudiciales para los miembros más vulnerables de la comunidad, incluidas las niñas. Cuando era profesor, para Rony no era extraño ver a sus alumnas, incluso a algunas que solo tenían 13 años, abandonar la escuela luego de entablar relaciones con hombres mayores que las manipulaban y/o abusaban de ellas. “Estas niñas están en la adolescencia y no conocen su derecho a continuar educándose. No saben que pueden cambiar la forma como funcionan sus comunidades, creen que el único propósito de las mujeres es reproducirse, lavar la ropa y cocinar”, dijo Rony. A través de la Alianza para la Protección de la Niñez, de la cual CWS es miembro, Rony se dedica a proteger a sus estudiantes más vulnerables. Al unirse al programa PREVENIR*, los estudiantes de San José del Cacao tienen la oportunidad de recibir una educación más holística que busca reducir los riesgos que pueden experimentar fuera del aula. Rony explica que “el proceso educativo debe ser integral. Además de aprender cosas como ciencia o biología, los niños necesitan conocer sus derechos. Necesitan saber, por ejemplo, su derecho a un hogar, a una familia, a una educación y su derecho a permanecer en la escuela”. El programa logra esto a través de lecciones sobre los derechos del niño, la higiene personal, la expresión artística, el desarrollo espiritual, la comprensión cultural y las habilidades básicas para la vida, como el uso del transporte público. Los niños también tienen acceso a apoyo psicosocial y recursos adicionales. Rony se describe como un «soñador» y nos dijo que su esperanza es que sus estudiantes ya no experimenten abuso, que puedan ver caminos alternativos hacia la seguridad y la estabilidad y que nunca se sientan aislados o rechazados. Agregó que ya ve un cambio y que otros también lo han notado. “Es gratificante cuando la gente me dice que nuestros estudiantes están tan bien educados, porque no siempre fueron así. Ya puedes ver cómo han cambiado”. Detrás de la motivación de Rony hay una comprensión compartida de lo que es ser un niño o niña con muchas necesidades pero recibiendo cuidados y la oportunidad de una vida segura y estable. “Yo soy producto de este tipo de ayuda”, dijo, reconociendo a todos aquellos que hacen posible programas como este. Rony ahora lleva el amor que recibió tanto de su madre como de los trabajadores humanitarios que lo apoyaron, a los estudiantes a los que sirve todos los días. “Este tipo de apoyo cambia vidas”, afirmó. Agregó que incluso si de 140 estudiantes, solo uno se ve afectado, él sabe que este impacto se trasladará a las generaciones futuras, tal como pasó con él. *El proyecto PREVENIR es implementado por varias organizaciones religiosas que son miembros de la Alianza para la Protección de la Niñez, en México, Honduras, Guatemala y El Salvador. La Alianza tiene socios implementadores en cada uno de estos países. En Honduras, uno de estos ellos es SPASS (Servicios Sociales Pasionistas). Conoce más sobre el trabajo que CWS realiza en América Latina haciendo clic aquí. Relacionadas: Niñez, familia y cárcel El derecho al cuidado de mujeres familiares de personas privadas de libertad 9 de abril, 2024Leer ahora Libertad, un camino de resiliencia y aprendizajes para Claudia 9 de marzo, 2024Leer ahora Railda Alves y su lucha por los derechos de las personas privadas de libertad 8 de marzo, 2024Leer ahora
Nutriendo el futuro: Comunidades que aprenden de la tierra
Nutriendo el futuro: Comunidades que aprenden de la tierra | Autor: CWS | En las zonas rurales de Guatemala, las comunidades están trabajando para aprender de la tierra y construir futuros sostenibles. Ana Brito y Magdalena Sánchez son el ejemplo del fortalecimiento que han logrado sus aldeas en los últimos años. Estas dos mujeres conforman dos de las 917 familias que están participando en el proyecto Semillas de Esperanza, implementado por la Conferencia de Iglesias Evangélicas de Guatemala CIEDEG, con el apoyo de Growing Hope Globally y CWS. Ana Brito de Ramírez, de 63 años, nunca fue a la escuela y lo poco que aprendió, lo hizo con sus padres, en medio de los trabajos diarios que apoyaba en el campo, como recoger café y sembrar papas. En los últimos tres años, esta habitante de la aldea Xonca, en el municipio de Nebaj, aprendió más que nunca. Antes de participar en el proyecto de seguridad alimentaria, ella sólo sembraba fríjol y maíz; después, aprendió a plantar pimiento, chile, tomate y hortalizas como espinaca, rábano y remolacha. Conocer la riqueza de sus cultivos le trajo más ventajas, pues ahora, en lugar de comprar verduras, las cosecha. “Me dieron semillas y aprendí nuevas técnicas de siembra y de cuidado de la tierra, sin contaminación con venenos”, nos explicó, y añadió que se siente muy feliz por haber recibido un cerdito para criar. Una historia similar nos contó Magdalena Sánchez, de 43 años, habitante de la comunidad Pulay, en el mismo municipio de Nebaj. “Me siento feliz”, dijo. Ella recibió una oveja y un cerdito, y después de aprender técnicas de siembra, hoy es la encargada de uno de los invernaderos de su comunidad. El proyecto de CIEDEG contribuye al fortalecimiento de asociaciones campesinas, de mujeres emprendedoras y de cooperativas de producción a través de la entrega de semillas, animales (cadena productiva de pase) y capacitación en habilidades agrícolas. La cadena productiva de pase consiste en que varias familias reciben animales como cerdos, gallinas y ovejas, y cuando estos se reproducen, son repartidos a otras familias, para que puedan iniciar su proceso de cría y venta. Conoce más sobre los programas de Seguridad Alimentaria que acompañamos en Centroamérica, aquí. Relacionadas: Centroamérica Inteligencia Climática en la Sierra del Merendón, Honduras 2 de octubre, 2024Leer ahora Las manos de doña Santos cosechan el futuro de su familia 17 de mayo, 2024Leer ahora Con incidencia y liderazgo, Don Elías logró que su comunidad acceda al agua 15 de diciembre, 2023Leer ahora
De aprendiz a líder de proyectos en su comunidad
De aprendiz a líder de proyectos en su comunidad | Autor: CWS | Durante la pandemia, los valores y el estilo de vida de Pedro fueron puestos a prueba. La inflación en Honduras y el cierre de tiendas en su comunidad, dificultaron que él y su familia tuvieran acceso a los alimentos y suministros necesarios para mantener sus cosechas. Eventualmente, la esposa de Pedro sugirió que ella podría migrar a los Estados Unidos para buscar empleo. «Para mí, fue como una puñalada en el corazón porque nunca he querido que nuestra familia esté separada», dijo Pedro. A pesar de los desafíos que enfrentaban, Pedro y su esposa se aferraron a su fe y decidieron permanecer juntos. Después de esta decisión, su familia recibió la bendición que tanto esperaba. Nuestro socio en este país, la Comisión de Acción Social Menonita, CASM, los invitó a participar en el programa de seguridad alimentaria. Pedro recibió gallinas, un cerdo, varias ovejas y una vaca; también participó de una capacitación sobre cómo cuidar de los animales y cultivar un huerto. CASM ayudó a Pedro a transformar su hogar para. Hoy, Pedro es un experto en el cuidado de animales, fertilización y vegetación. Su hogar ahora alimenta a su familia y es un lugar de capacitación para toda la comunidad. Al igual que muchos grandes líderes, Pedro es humilde y nunca ha buscado estar en el centro de atención. Vive una vida tranquila en el campo de Honduras, donde pasa la mayor parte de los días trabajando en sus cultivos y plantaciones de café. Es un hombre de fuertes valores y es líder en la Iglesia Católica, donde encuentra alegría en enseñar a las familias sobre el regalo que son el uno para el otro. Este hombre se ha convertido en mentor y líder en su comunidad y ha transmitido sus conocimientos a sus vecinos. Él dice: «Honestamente, nunca quise ser un modelo a seguir, pero simplemente sucedió. Cada vez que hago algo, le pido a Dios que me guíe e invito a otros a ver lo que estoy haciendo para que puedan aplicarlo a sus propias vidas». Agregó que aunque a veces le resulta incómodo que lo llamen modelo a seguir, también es motivador. «Me hace querer ser mejor cada día. ¿Por qué? Porque si soy su modelo a seguir, debo ser mejor cada día para que puedan beneficiarse al máximo de estas prácticas». Pedro atribuye todo su éxito a Dios. Atribuye la primera llamada telefónica sobre el programa como una intervención divina. «Ni siquiera vi quién estaba llamando. Dije: es Dios quien llama y contesté. Desde entonces, hemos estado viendo la luz, como decimos, a través de estos programas», nos dijo Pedro. Agregó que desde que se unieron al programa, su familia ha tenido un buen ingreso que les permitirá mantener una vida feliz juntos en su país. Conoce más del programa de seguridad alimentaria aquí. Relacionadas: Centroamérica Inteligencia Climática en la Sierra del Merendón, Honduras 2 de octubre, 2024Leer ahora Las manos de doña Santos cosechan el futuro de su familia 17 de mayo, 2024Leer ahora Con incidencia y liderazgo, Don Elías logró que su comunidad acceda al agua 15 de diciembre, 2023Leer ahora
Desde el Darién hasta México: el rol de las organizaciones basadas en la fe
Desde el Darién hasta México: el rol de las organizaciones basadas en la fe | Autor: Tara Henríquez | Hace un par de meses, tuve la oportunidad de participar en una conferencia en Medellín, Colombia, realizada por la red Como Nacido Entre Nosotros, con el apoyo de CWS; participaron líderes de más de 40 iglesias y organizaciones basadas en la fe. La red Como Nacido Entre Nosotros trabaja para sensibilizar, movilizar y capacitar a la comunidad basada en la fe en América Latina, para servir y abogar en nombre de las personas en movilidad humana en toda la región. La conferencia fue un seguimiento de un encuentro celebrado en diciembre de 2022 en Panamá, en el cual también participé. En ese país, lo más impactante fue ir a un campamento de refugiados ubicado justo en la orilla del río, en el borde del famoso Tapón del Darién. Ese día llegaron 700 personas desde la selva. Muchos tenían heridas en los pies, pero también en sus corazones, rotos por todo lo que habían visto y experimentado, incluyendo la pérdida de seres queridos, agresiones y hambre. En Medellín, donde nos reunimos cuatro meses después, había un fuerte deseo de estar juntos y reafirmar la importancia de nuestro trabajo, que está motivado por la fe, el valor y la dignidad de los seres humanos y el amor por nuestros prójimos. Las conversaciones fueron muy personales e impactantes: «Tengo miedo todos los días… pero siento que no puedo hablar realmente de ello donde hago mi servicio», dijo uno de los asistentes que ayuda a los migrantes en un área donde el crimen organizado es una realidad diaria. Escuchamos muchas historias sobre los entornos peligrosos en los que estos líderes están sirviendo en ambos lados del Tapón del Darién, en Centroamérica y Colombia. Muchos no reciben apoyo externo de organizaciones internacionales o gobiernos y dependen de los recursos limitados de sus congregaciones locales. A pesar del desgaste emocional y físico del trabajo, nuestros compañeros mostraron un fuerte compromiso de acompañar a las personas que migran a través de sus comunidades. Me llena de alegría saber que las conferencias han ayudado a estos trabajadores a saber que no están solos y que su labor es valiosa. Se establecieron conexiones personales que continúan brindando un apoyo mutuo continuo. Ese mismo espíritu de dedicación entre los líderes también lo experimenté en México, donde visité la red REDODEM, compuesta por 21 albergues ubicados en todo el país. La situación para las personas migrantes y solicitantes de asilo es muy peligrosa. A lo largo del viaje hacia el norte, ellos sufren de abusos, violencia, explotación y otras terribles violaciones de sus derechos humanos. A pesar de la difícil situación, los trabajadores y servidores de albergues y organizaciones basadas en la fe se mantienen firmes porque sienten su sentido del llamado hacia quienes lo necesitan. Me pregunto, ¿qué pasaría con las personas que buscan seguridad sin la presencia de los trabajadores que se interesan en servir y ayudar? ¿Dónde estarían las personas en movilidad humana que pasan por nuestra región? Cuando los gobiernos dan la espalda a las personas que migran, o peor aún, violan sus derechos humanos, estos humildes líderes basados en la fe están allí para satisfacer las necesidades básicas de los migrantes, con amor y dedicación. Aquí puedes conocer más sobre el trabajo de CWS con personas migrantes y refugiadas en América Latina y el Caribe. Personas migrantes y refugiadas Encuentro de organizaciones de fe a favor de personas migrantes 20 de febrero, 2024Leer ahora Empoderando comunidades: Construyendo soluciones sostenibles para erradicar la pobreza 20 de octubre, 2023Leer ahora ¿Cómo la migración exige una actuación multisectorial? 21 de septiembre, 2023Leer ahora
Familiares de personas privadas de libertad, por primera vez ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)
Familiares de personas privadas de libertad, por primera vez ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) | Autor: CWS | “Ustedes se han convertido en verdaderas defensoras de derechos humanos”. Esta fue una de las frases con las que Esmeralda Arosemeña, vicepresidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos – CIDH, cerró la audiencia pública en la que participaron, y se expresaron con claridad, contundencia, solidez y compromiso, las representantes de las organizaciones que integran la Red Internacional de Mujeres Familiares (RIMUF). Para todos quienes hemos venido acompañando a las familiares en estos años, verlas y escucharlas el pasado miércoles 12 de julio, nos generó mucha emoción, orgullo y también, nos dio esperanza. Para CWS, esta historia comenzó en el 2013, cuando, al tiempo que empezamos a explorar cómo el encarcelamiento de un familiar impactaba en la vida de un/a niño/a o adolescente, conocimos, y decidimos empezar a apoyar, el trabajo de la Asociación Civil de Familiares de Detenidos de Argentina (ACIFAD). Como en su momento dijo Andrea Casamento, fundadora y directora de ACIFAD y principal impulsora de RIMUF: “CWS se encontró con un pequeño grupo de mujeres que no podían parar de llorar, solas, desbastadas por el dolor, por el descrédito social, atravesadas por múltiples violencias. Éramos familiares de personas privadas de libertad que no sabíamos a dónde pedir ayuda. Más allá de todo eso, decidieron apoyarnos”. A partir de ahí, inició un trabajo conjunto entre CWS y ACIFAD nuestro trabajo para problematizar y visibilizar la temática junto con otros aliados locales en Argentina. Ese camino incluyó participar en charlas, reuniones, talleres, jornadas dentro y fuera de las cárceles, procesos de investigación, de producción de materiales audiovisuales y muchas otras acciones. Más adelante, en el 2015, ACIFAD se incorporó a la Plataforma NNAPES, y a medida que compartían sus experiencias y saberes con otras organizaciones a nivel regional, la asociación entendió que las familiares se enfrentaban a desafíos y problemas muy similares, independiente de las diferencias entre culturas y países. Con base a esto y a otros eventos en los que las compañeras de ACIFAD participaron, identificaron la necesidad de formar una red internacional. Es así que en el 2021, con el apoyo de CWS, se crea la RIMUF. En estos dos años la Red creció, se consolidó y alentó a otros grupos de familiares a que se organicen y hagan oír su voz. Además, las compañeras publicaron el primer Informe sobre mujeres familiares de personas privadas de libertad y los Principios de Bogotá, documentos que hoy informan su trabajo y son citados por otros que se interesan en estos temas. Por otro lado, la labor, visión y compromiso de Andrea (y en su nombre, el de todas las mujeres familiares) fue reconocido por el Estado Argentino. Hoy ella hace parte del Subcomité de Prevención de la Tortura de Naciones Unidas, siendo la única familiar que figura como integrante. Todo este reconocimiento y legitimidad adquirida en tan poco tiempo por las familiares que lideran e integran las nueve organizaciones que conforman RIMUF, sumado al apoyo de organizaciones como WOLA y Documenta AC, fueron algunas de las claves que le permitió a la Red tener esta oportunidad histórica en la CIDH en la cual, como dijo Tania Reneaum, Secretaria Ejecutiva de este órgano. “Hicieron visible un tema que es completamente invisible”. Hace unos años, en el 2016, en Desinvisibilizar (documental producido por CWS y ACIFAD, que invitamos a ver aquí) Martín Coria, Representante Regional de CWS para América Latina y el Caribe, compartió su visión, la cual ha guiado nuestro trabajo en estos años: “El día que dejemos de hablar las ONG y comiencen a hablar las mujeres y los/as niños/as que tienen a familiares privados de libertad, habrá un cambio cualitativo”. Muestras de ese cambio lo vimos, en el 2021 con la presentación de tres representantes de la Plataforma NNAPES ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y esta semana, con la participación de las compañeras de RIMUF en la audiencia ante la CIDH. Desde CWS celebramos que este cambio esté ocurriendo y nos comprometemos a seguir acompañando, de la mejor manera posible, para que continúe. Relacionadas: Niñez, familia y cárcel El derecho al cuidado de mujeres familiares de personas privadas de libertad 9 de abril, 2024Leer ahora Libertad, un camino de resiliencia y aprendizajes para Claudia 9 de marzo, 2024Leer ahora Railda Alves y su lucha por los derechos de las personas privadas de libertad 8 de marzo, 2024Leer ahora
“Estoy orgullosa de ser una chica trans que juega al fútbol, es mi pasión”
Desarrolladas en el programa de formación Raíces Chaqueñas.
Webinar Superpoblados y sin fondos
CWS | Mayo 2023
Inicia la fase II del proyecto PREVENIR
Inicia la fase II del proyecto PREVENIR | Autor: CWS | Inició la segunda fase del proyecto PREVENIR, que busca prevenir y mitigar los impactos que tiene en los niños, niñas y adolescentes (NNA) la exposición a distintas situaciones de violencia. Desde CWS nos emociona financiar, apoyar técnicamente y aprender de esta iniciativa de la Alianza por la Protección por la Niñez, que será implementado por 10 organizaciones basadas en la fe que tienen un compromiso comunitario inmenso, localizadas en México, Honduras, Guatemala y El Salvador. El propósito en las comunidades es alcanzar a cerca de 4.838 niños, niñas y adolescentes que: viven en contextos de vulnerabilidad social y altos índices de violencia, están en situación de movilidad, tienen a referentes adultos privados de libertad, pertenecen a pueblos originarios, entre otros, quienes encontrarán espacios seguros donde divertirse, aprender y expresar sus ideas, además de ser acompañados(as) y protegidos(as). «Las niñas han aprendido a identificar y nombrar sus emociones, lo cual es una habilidad importante para el bienestar emocional. Esta capacidad de expresar y sus sentimientos les otorga el poder de manejar sus experiencias de manera más efectiva» (Miembro de unas las organizaciones implementadoras en México). Entendiendo de la importancia de recopilar datos y monitorear y evaluar el resultado de las intervenciones, en esta segunda fase se realizará un esfuerzo mayor para contabilizar, caracterizar y conocer mejor a la población con la que se trabaja; esto incluye tanto a los NNA y a las familias, pues reconocer y responder a las necesidades particulares de las diferentes estructuras familiares es fundamental para fortalecer sus capacidades. En paralelo, y durante la implementación de esta segunda fase, se continuará fortaleciendo las capacidades de las organizaciones implementadoras, promoviendo intercambios de conocimientos y promoviendo articulaciones a nivel nacional y regional, de manera que estén mejor preparadas para responder y abogar por las necesidades de niños, niñas y jóvenes en las comunidades a las que sirven. Conoce más del proyecto y su segunda fase aquí. Sigue las redes de la Alianza por la Protección de la Niñez: Instagram Facebook Twitter Relacionadas: Niñez, familia y cárcel El derecho al cuidado de mujeres familiares de personas privadas de libertad 9 de abril, 2024Leer ahora Libertad, un camino de resiliencia y aprendizajes para Claudia 9 de marzo, 2024Leer ahora Railda Alves y su lucha por los derechos de las personas privadas de libertad 8 de marzo, 2024Leer ahora
Proyecto PREVENIR
CWS | Junio 2023